Las casualidades no existen. O sí. Esther Mínguez, directora de Campesana, tenía previsto subir sus precios cuando comenzó este año tras haber construido una nueva nave para otras 3.000 gallinas. Ahora teme que la acusen de oportunista. «Pero es que yo he hecho una inversión», remarca en medio de unos días que están siendo de pánico. Esta productora segoviana de huevos ha visto cómo aumentan los pedidos que recibe al mismo tiempo que el mercado de este sector experimenta un terremoto. La gripe aviar que azota a Estados Unidos es el motivo.
Este país ha sacrificado desde octubre entre doce y catorce millones de gallinas y tiene que abastecer a 350 millones de personas, lo que ha agitado la oferta y la demanda en varias partes del mundo. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha denunciado que el precio de los huevos ha subido hasta un 25,2% en las últimas semanas que ha repercutido sobre todo en las categorías de huevo más baratas.
«Hasta algunos de nuestros clientes nos han dicho: 'Mira, sabemos que es tirarnos piedras contra nuestro propio tejado pero es que los huevos de jaula están subiendo mogollón y casi no tienen diferencia de precio con los tuyos'. Esto nos presiona para subir porque la cría de jaula no tiene nada que ver con la cría campera», explica la gerente de Campesana, que se define como una granja familiar de huevos camperos. Con la construcción de la nueva nave, tenía previsto intensificar su labor comercial para atraer más clientes, pero ahora mismo no tiene claro que vaya a ser necesario patear la calle: «Hay restaurantes que me compraban solo el huevo de carta pero, como el de jaula se ha puesto tan bestia, han decidido comprarme toda la producción que necesitan».
En este punto de la partida entran en juego los compromisos adquiridos por cada empresa. «Desde que tengo la granja han venido clientes muy grandes a decirme: 'Te compro toda la producción y te doy más de lo que te están dando tus clientes'. Podría ganar más, pero esa no es la ética que yo quiero. Si puedo crecer, pues bien pero sin dejar tirados a mis clientes», indica Mínguez, que se solidariza con sus colegas estadounidenses que han tenido que sacrificar a millones de gallinas: «Es una tragedia lo que les está pasando, pero ojalá esto sirva para revalorizar más el huevo porque cuesta mucho sacarlo adelante. Desde hace tres años veo cada día lo complicadísimo que es. Hay días que no tienes producción porque hay un cambio en el tiempo muy fuerte que las afecta mogollón y te baja la puesta de repente. O porque has tenido un problema con las tuberías y no han bebido agua. La gente paga tranquilamente cuatro euros por tomarse un vino en la Plaza Mayor, pero pone el grito en el cielo porque la docena de huevos –con la que cena una familia entera– cuesta 3,80».
–¿Se plantea exportar a Estados Unidos vistos los acontecimientos?
–Yo no tengo esa infraestructura. Si me viniera un grupo de productores con una infraestructura preparada lo estudiaría, pero yo sola no puedo y tengo claro que no voy a dejar de servir a mis clientes.
La gerente de Campesana comparte filosofía en ese sentido con Huevos Velasco, que descarta internacionalizar su negocio. «Aunque Estados Unidos nos pagara a más de cuatro euros la docena, nosotros tenemos contratos en vigor e incluso de precio fijo», subraya Jesús Velasco, gerente de esta firma, que tiene un millón de gallinas entre suelo y jaula y 80.000 camperas. También ha aumentado recientemente su producción –alrededor de un 15%– pero no porque supiese que el mercado iba a experimentar este vuelco: «Tampoco se puede crecer de la noche a la mañana. Ahora vamos a tirar una nave y vamos a hacerla nueva, pero hasta mayo de 2026 no van a entrar las gallinas».
La relación comercial de España con los países europeos en este sector es mayor que con Estados Unidos. La Federación Española de Empresas del Sector de la Producción de Huevos y Ovoproductos (Federovo) recuerda que no están arreglados los trámites burocráticos para poder exportar a EEUU por parte de nuestro país, más que de la categoría huevo cáscara. España, que es el tercer país europeo en producción después de Alemania y Francia, es también un país excedentario que exporta un 20% del total de la producción de huevos con destino principalmente a estados de la UE como Francia, Alemania o Países Bajos. «la relación comercial con EEUU en este materia es «prácticamente inexistente», insiste Federovo.
La producción de Huevos Velasco se distribuye por toda España, pero su gerente asegura que con un precio similar a los anteriores a esta crisis. «Ha subido un poco, veinte céntimos», asevera Velasco, que además se encuentra inmerso en cambios estratégicos. «Tenemos una hoja de ruta, que es cambiar a gallinas de suelo y calculamos que el año que viene el 80% de nuestros huevos van a ser camperos», desvela. Según la OCU, los huevos de todas las marcas de categoría 'M', los más baratos del supermercado, han subido de media hasta situar el precio de la docena en los 2,6 euros como referencia de la mayoría de las cadenas españolas, si bien solo dos semanas antes costaban entre 2,07 y 2,10 euros. En el caso de los huevos 'L', los precios han crecido un 15,4% de media; los de gallinas sueltas, un 20,2%; los camperos, un 16%; y los ecológicos, un 6,8%.