Una operación de la Policía Nacional y Europol se ha saldado con 14 detenidos acusados de formar parte de la mafia rusa por cobrar entre un 2% y un 3% en lo que se considera como una "multinacional del blanqueo" de dinero de diferentes organizaciones criminales, entre ellas la Mocro Maffia y otros entramados de este perfil delincuencial formado por albaneses, serbios, armenios, chinos, ucranianos o colombianos.
En España el grupo estaba distribuido por oficinas o sedes en distintas ciudades, cada una de ellas gestionada por un "cajero", que hacía entregas y recepciones de dinero en efectivo diarias, en ocasiones cercanas a los 300.000 euros, según ha informado la Policía Nacional.
Cada cajero disponía de una caja fuerte de seguridad y una contadora de dinero de alta capacidad guardada en el interior de un armario insonorizado, para evitar el ruido característico que emite al contar billetes.
Los tres miembros de mayor nivel de la organización, han ingresado en prisión provisional por orden del Juzgado de Instrucción número 46 de Madrid y no se descartan futuras detenciones. Los agentes han detectado la amplitud de las actividades de la organización criminal, cuya acción se extendía a distintos países del mundo, como Países Bajos, Estonia, Lituania o Italia.