Gracie Abrams ha aterrizado este sábado en la capital española para arrancar su primera gran gira europea en medio de la expectación de ser la cantautora de moda en el mundo.
"¡Sois de los públicos más bulliciosos que he conocido, gracias por saberos cada palabra de las canciones!", ha celebrado la estadounidense, que vendió con mucha antelación todas las entradas de sus dos conciertos programados en el Palacio Vistalegre de Madrid los días 8 y 9 de febrero, 17.000 tickets en total, 8.500 personas por noche entregadas a la frescura y delicadeza que la caracterizan.
Más allá de otro tipo de alicientes ajenos a la música que alimentan su perfil mediático (es hija del afamado productor y director J.J. Abrams y última pareja conocida del actor Paul Mescal), sus temas han crecido y crecido en repercusión hasta sobrepasar los 600 millones de escuchas en el caso de That's so true, publicada en octubre.
El suyo es de hecho un fenómeno que ha explotado a nivel global a lo largo de 2024 gracias a The Secret of Us (2024), su segundo álbum, a pesar de que esta intérprete y compositora llevaba lanzando material desde 2019, con un LP previo publicado hace relativamente poco, Good Ridddance (2023), que pasó sin pena ni gloria en casi todos los territorios, incluso en su país.
No es de extrañar por ello que el repertorio de dos horas y cerca de dos docenas de canciones que interpreta en directo en esta gira se centren especialmente en el trabajo que le da nombre, con un repaso marginal a los inicios de su carrera, aunque no se haya olvidado de ello.
Encerrada en una jaula y en sombras ha arrancado el concierto con Felt Good About You, antes de asaltar el escenario en dos niveles, con una gran pantalla horizontal en el segundo de ellos, para cantar Risk entre la conmoción de las miles de jóvenes veinteañeras que han encontrado en ella una portavoz emocional.
Imposible no señalar el aire angelical a lo Audrey Hepburn que la acompaña, realzado por el vestido satinado de color perla con el que se ha presentado ante los madrileños, con dos lazos en los hombros, que han encontrado correspondencia en muchas de las asistentes que portaban lazos blancos prendidos al pelo.
"En los tiempos que corren, estoy muy orgullosa de esta comunidad que hemos creado", ha señalado poco después de destacar que "Madrid es una ciudad muy especial" de la que guarda grandes recuerdos.
Acompañada de una banda de cuatro miembros, con ella como quinto integrante en numerosos temas que ha interpretado con la guitarra colgada al cuello, Abrams ha cantado canciones como Where Do We Go Now?, Friend o I Know It Wont' Work.
En un punto y aparte físico y musical, ha querido recrear en un segmento fuera del escenario el cuarto en el que compuso gran parte de sus canciones y en el que realizó sus primeros conciertos virtuales, con canciones inesperadas como Mean it, la primera que lanzó en su carrera, así como Cool y I Miss You, I'm Sorry.
Así ha llegado la parte final, la más celebrada, en la que han cabido sus canciones de mayor éxito, véase That's So True, pero también Us , que cantó originalmente junto a Taylor Swift, así como Close To You, convencido todo el mundo de que este será el primero de muchos conciertos en Madrid de un fenómeno en pleno desarrollo