'Cada segundo cuenta, cada acción transforma' es el lema de la Fundación Freno al Ictus que hace suyo desde este mes de marzo la Policía Local de Segovia, primer cuerpo de seguridad de España que ha obtenido la certificación de espacio cerebroprotegido de esta entidad, lo que acredita que sus policías están capacitados para identificar los síntomas de un ictus y activar el protocolo de emergencia 'Código Ictus', una actuación fundamental para minimizar las secuelas de esta enfermedad donde el tiempo es básico.
El presidente de la Fundación, Julio Agredano, que estuvo en el Ayuntamiento de Segovia para entregar este certificado al alcalde, José Mazarías, explica que el programa desarrollado en Segovia con la gran mayoría de la plantilla de este servicio municipal, 95 del casi centenar de efectivos, forma parte del trabajo que llevan a cabo para informar y formar sobre cómo detectar y actuar para salvar una vida o reducir las secuelas provocadas por la enfermedad y uno de sus proyectos es el de espacios cerebroprotegidos.
Agredano informa de que la iniciativa, que partió del técnico de prevención de riesgos laborales del Ayuntamiento, parte de la necesidad de hacer frente a un problema sanitario de una dimensión todavía desconocida por la ciudadanía en general, ya que el ictus, como enfermedad cerebrovascular, es la primera causa de fallecimientos en España entre las mujeres. En el conjunto del estado cada año se registran entre 100.000 y 120.000 nuevos casos de ictus, 3.872 en Castilla y León (con datos de 2019), y se sabe que «una de cada cuatro personas lo sufrirá a lo largo de su vida».
Julio Agredano, presidente de la Fundación Freno al Ictus. - Foto: DSAñade, sin embargo, que es una enfermedad con una doble vertiente, por un lado «es altamente prevenible», en un porcentaje alrededor del 90% (evitando el sedentarismo, con una dieta sana y variada, buena gestión del estrés, revisiones médicas periódicas, evitando tabaco, alcohol y drogas, etc.) pero, por otro, el tiempo de reacción desde que aparecen los primeros síntomas es muy corto, de unas pocas horas.
Eso explica la importancia de que los policías locales, en contacto directo con la ciudadanía y que forman parte de las emergencias a través del 112, cuenten con formación que permita, por ejemplo, derivar al hospital adecuado a alguien que está teniendo un ictus.
El presidente de esta Fundación apunta que el Hospital de Segovia tiene una Unidad de Ictus pero cuando se requiere una intervención de cirugía especializada el hospital de referencia está en Valladolid.
'Protocolo ictus'. En una emergencia «lo que quiero es que mi policía sepa identificar mi ictus, con las tres preguntas básicas, reconociendo síntomas y, lo más importante, a partir de ahí activar el 'Protocolo Ictus', que es de implantación nacional y con el que se coordinan desde los servicios de emergencias a ambulancias y hospitales», dice Agredano.
Recalca «la enorme respuesta» de los policías locales de Segovia, ya que esta capacitación ha sido voluntaria, aunque admite que se les facilitó porque «es muy sencilla, a través de una plataforma on line, porque es formación e-learning (enseñanza a distancia por internet), con una dedicación un par de horitas».
Por otra parte, como responsable de la Fundación, y la labor divulgativa que esta hace, llama la atención sobre el como casi cien personas, en este caso policías locales, pueden contribuir también, con sus familias, amigos, otros empleados municipales, etc. a dar a conocer esta enfermedad y cómo actuar ante los síntomas. Además, afirma que los responsables del Ayuntamiento de Segovia están convencidos de la posibilidad de ampliar a otras áreas municipales esta certificación de espacios cerebroprotegidos que tienen también, en el ámbito de la empresa, las oficinas de CaixaBank en la provincia, entre otras muchas en todo el territorio estatal, entre otras el campo de fútbol del Santiago Bernabéu, la Sagrada Familia de Barcelona, el Guggenheim de Bilbao o varios teatros.
El origen de la Fundación Freno al Ictus está en el año 2016, primero como asociación de pacientes y en 2019 ya se convirtió en Fundación con varias líneas de trabajo, ya que además de dar visibilidad a la enfermedad, informar y formar sobre ella, tiene una línea de investigación y otra de inclusión social, con varios proyectos en cada una.