Enagás registró unas pérdidas de 299,3 millones de euros en 2024, frente a las ganancias de 342,5 millones de euros el ejercicio anterior, debido a las minusvalías por casi 610 millones de euros registradas por la venta de su participación del 30,2% en la estadounidense Tallgrass Energy (363,71 millones de euros) y el laudo arbitral favorable por el conflicto con Perú por el proyecto Gasoducto Sur Peruano (245,72 millones de euros), informó la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
El beneficio neto de 2024, sin incluir el impacto de la rotación de activos por esa venta de Tallgrass y el laudo de GSP, alcanzó 310,1 millones de euros, un 3,2% superior al registrado en 2023 -sin impacto de rotación de activos- y por encima del objetivo anual marcado por la compañía de una horquilla entre 270-280 millones de euros.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) de la compañía a cierre de 2024 alcanzó los 760,7 millones de euros, un 2,5% por debajo del ejercicio anterior pero superior al objetivo del año de una horquilla entre 730-740 millones de euros.
Enagás registra pérdidas de 299 millones en 2024 - Foto: Eduardo Parra, vía Europa PressDestacó el buen desempeño en el ejercicio de las sociedades participadas, cuyo resultado alcanzó los 185,8 millones de euros, aunque ligeramente por debajo de los 199,5 millones de euros en 2023, debido, principalmente, al cambio de perímetro de consolidación, principalmente tras la venta de Tallgrass en julio.
Los ingresos totales del operador del sistema gasista en 2024 ascendieron a 913,2 millones de euros, lo que representa un descenso del 0,7% con respecto al año anterior.
"Año crucial" para el grupo
Enagás destacó que el ejercicio 2024 fue "un año crucial" para el grupo, con una mejora del perfil de riesgo de negocio de la compañía y la reducción significativa del nivel de apalancamiento. Además, indicó que la empresa "ha llevado a cabo un refuerzo muy significativo del balance para acometer las inversiones de hidrógeno renovable a partir de 2027".
En concreto, con el cierre de la venta de su participación en Tallgrass Energy por 1.100 millones de dólares (unos 1.018 millones de euros), Enagás empleó estos fondos a amortizar anticipadamente 700 millones de dólares (unos 574 millones de euros) de deuda bancaria y con el resto de la caja disponible se ha repagado parcialmente un bono de 600 millones de euros, con vencimiento el 6 de febrero de 2025.
De esta manera, la deuda neta del grupo en el año 2024 se redujo en 943 millones de euros, situándose a cierre del pasado ejercicio en 2.404 millones de euros, un 28,2% inferior a la registrada a cierre de 2023.
Más del 80% de la deuda bruta de Enagás se encuentra a tipo fijo, con una vida media de 4,8 años, y el coste financiero de la misma a 31 de diciembre se situaba en el 2,6%.
Por su parte, los fondos procedentes de operaciones (FFO) a cierre de 2024 mejoraron un 24%, hasta alcanzar 688,8 millones de euros, incluyendo 161,0 millones de euros de dividendos de filiales.
Asimismo, Enagás continuó avanzando en la ejecución de su plan de eficiencia y los gastos operativos se redujeron en un 0,1% respecto a 2023. Sin tener en cuenta los costes auditados, los gastos operativos recurrentes se encuentran prácticamente en línea con los del año 2023 (+0,5%), de acuerdo con el objetivo de crecimiento máximo anual de +1% TACC en el periodo 2022-2026.
Inversiones de 4.035 millones hasta 2030
La compañía prevé unas inversiones de 4.035 millones de euros entre 2025 y 2030, con el 77,4% de esta cifra, unos 3.125 millones de euros -en un 83% elegible según la taxonomía de la UE hasta 2030 por su contribución al objetivo ambiental de mitigación de cambio climático- destinado a su apuesta estratégica por el hidrógeno renovable, que serán el motor de crecimiento del grupo, según informó la compañía, que garantizó una política de dividendo "sostenible" más allá de 2026, alineada con compañías comparables.
En concreto, este plan de inversiones, que ascenderá a 465 millones de euros en este ejercicio y el que viene, se acelerará a partir de 2027, con un total de 3.570 millones de euros hasta 2030. Así, el grupo estima un crecimiento anual compuesto del resultado bruto de explotación (Ebitda) del 9,5% entre 2026 y 2030.
"Desde que presentamos nuestro plan estratégico en julio de 2022, el entorno ha cambiado y ahora, dos años y medio después, es un buen momento para hacer balance y actualizar nuestra visión y objetivos", afirmó en una conferencia con analistas el consejero delegado del grupo, Arturo Gonzalo, quien destacó que 2024 había sido "un año clave" para el futuro del grupo, "adoptando las decisiones necesarias para preparar a la compañía para una nueva etapa de crecimiento basada fundamentalmente en el hidrógeno".
Con este plan de inversiones, Enagás estima que incrementará sus activos regulados entre 2025 y 2030, hasta cerca de 5.000 millones de euros, con los activos de hidrógeno de la compañía superando ya a los de gas natural al final del periodo.
En lo que se refiere a la retribución a sus accionistas, el grupo reafirmó un dividendo de un euro por acción, con visibilidad para los ejercicios de esa cifra para 2024, 2025 y 2026, y el compromiso de una política de dividendo sostenible más allá de 2026 con un 'pay-out' FFO en torno al 40%.
"Contamos con un balance sólido que, acompañado de unas asunciones regulatorias prudentes, es compatible con nuestra prioridad de ofrecer una retribución atractiva y sostenible a nuestros accionistas y con mantener la política del dividendo de un euro por acción más allá de 2026, siempre y cuando se cumplan las hipótesis tanto de negocio como de regulación en las que se basa esta actualización estratégica", añadió Gonzalo.
"Mejora potencial"
Enagás prevé una "mejora potencial" de los importes recibidos por la compañía por el proceso de arbitraje con Perú por el proyecto Gasoducto Sur Peruano (GSP), según indicó el consejero delegado del grupo, Arturo Gonzalo.
Gonzalo afirmó que todavía hay abierta la solicitud de rectificación por error material por un importe de 94 millones de dólares (unos 90 millones de euros) y otros 230 millones de dólares (unos 220 millones de euros) en concepto de recuperación de garantías que podrían resultar del arbitraje en el Ciadi sobre el concurso de acreedores de GSP.
"Ya nos hemos puesto a disposición del gobierno de Perú para tratar de alcanzar un acuerdo amistoso sobre la ejecución del laudo", añadió el directivo al respecto.
El pasado mes de diciembre, el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) dio la razón a Enagás en su litigio contra Perú y condenó al país sudamericano a pagar 194 millones de dólares (unos 186 millones de euros) -principal más interés- a la compañía española por el proceso abierto por el proyecto GSP.
Enagás registró en sus cuentas de 2024 unas minusvalías de 245,7 millones de euros por el fallo arbitral sobre su inversión en GSP. El grupo reclamaba más de 500 millones de dólares, cifra que se correspondía tanto con la recuperación de la inversión financiera como con los derechos de crédito asociados a la recuperación de las garantías ejecutadas a consecuencia de la terminación del contrato de concesión en GSP.
La disputa entre Enagás y Perú se remontaba a finales de 2017, cuando se paralizó el proyecto del GSP, adjudicado tres años antes a un consorcio en el que participaba el grupo español. En la concesión también participaban la brasileña Odebrecht y la peruana Graña y Montero, relacionadas con casos de corrupción en el país sudamericano.
En 2018, ante la imposibilidad de alcanzar un acuerdo compensatorio, Enagás decidió acudir en busca de una solución ante el Ciadi, dependiente del Banco Mundial.
Odebrecht contaba con una participación del 50% y Enagás y Graña y Montero del 25%, cada una, en el proyecto GSP, que suponía unos 1.000 kilómetros de tuberías para transportar gas y una inversión de más de 7.000 millones de dólares (unos 6.710 millones de euros).